domingo, 18 de enero de 2009

Recuerdo...



Me preguntas qué me pasa y no sé contestarte…
Sólo sé que de repente me he quedado esperando… que aunque quiero alargar la mano y coger la tuya que siempre me ha sujetado, hoy no tengo fuerzas… simplemente espero…

Espero que se me pasen esas ganas de llamarle… de recibir esa llamada a las doce que como a Cenicienta me traían a mi príncipe… espero que mi teléfono se haya estropeado y ésa sea la razón por la que ha dejado de sonar…

Espero que se me pasen las lágrimas, que caduque la tristeza que se ha instaurado en mi corazoncito y que vuelvan los colores… pero de momento sólo veo el gris y mis bufandas de colores ya no me hacen sonreír…

Espero volver a verme cuando me miro al espejo y no ser un boceto… líneas desdibujadas de lo que un día fui… espero encontrarme de nuevo entre las ojeras y que no me cueste tanto subir los peldaños de esta escalera de la que todavía no veo el final… todavía no veo el cielo…

Espero que se pase el dolor… que se cierre la brecha… y aunque intento curarla con azúcar, mi cabeza no encuentra la cura…

Espero a que me devuelva el corazón porque todavía lo tiene en sus manos… espero que llegue el momento en el que deje de imaginarlo a mi lado como antes… espero que llegue el día en el que ya no me quede esperándole…

Recuerdo tus huellas, el número de tu pie, el sonido de tus pisadas… todavía tengo grabados en mi mente cada uno de esos detalles…

Recuerdo el tiempo en que fuimos dos huellas dejadas por un mismo zapato y cómo se fueron borrando por la lluvia poco a poco; esa lluvia salada que brotaba de mis ojos en cada pisada…

Huellas, marcas, señales, espejismos que representan lo que un día sentimos… El primer café, la primera sonrisa, esa foto divertida, y sin darnos cuenta tu huella junto a la mía… Segundos, minutos, horas, el tiempo pasaba mientras nosotros simplemente pintábamos mirada tras mirada, paso a paso, huella a huella, descubrimos un mundo entero a nuestros pies…

Recuerdo las mariposas, los colores, los viajes a las estrellas que dejamos con cada huella… Huellas que se fueron borrando, cada vez más débiles y de repente, un día, la nada…

Ausencias, silencios que escuecen, sueños fugados, y del principio alcanzamos el fin en un paso…El último paso, ése que nunca creemos que vaya a llegar y tras el que siempre esperamos uno más…

Recuerdo cómo mis lágrimas cayeron a tus pies al ver ese paso, cómo alargue el brazo y, una a una, constelación a constelación, fui borrando el cielo con mi mano convirtiéndolo en un cielo sin estrellas que pesaba como el plomo…

Lo que empieza acaba, se nos escapa como un suspiro y aquella huella que un día parecía eterna se desdibuja en la arena, desapareciendo tras las olas del mar… Lo que empieza se olvida… y mientras espero que te creas esa mentira guardo bien cada una de tus huellas entre mis recuerdos…

Quizás sea mejor así, quizás tu huella no deba ir junto a la mía y tenga que borrarse de mi lado… Quizás esos pies que tan profundo nos marcaron deban alejarse a paso lento dibujando otras huellas en su camino…

De fondo.. quique gonzalez aunque tu no lo sepas..

1 comentario:

Anónimo dijo...

limoni! no tes de los tristes! porque sino te tiro de los pelos del culo! jajajaja


Enana, es bueno recordar.. pero siempre los recuerdos deben acabar con una gran sonrisa... por mucho que duelan!!!!

bueno botabota! te quiero muxhito!!!!!